El Gobierno de la Ciudad está pendiente de las conclusiones técnicas para decidir la magnitud de la intervención en el colegio Ramón y Cajal, cerrado desde mediados de septiembre tras el desprendimiento de parte de su estructura. El portavoz del Ejecutivo, Alejandro Ramírez, ha confirmado este martes que el informe patológico encargado para evaluar el estado del edificio se encuentra en una fase “muy avanzada”.