La interrupción durante esta semana del tráfico de mercancías atípico entre España y Marruecos, por el acuerdo suscrito entre ambos países con motivo de la finalización del Ramadán, ha dibujado dos escenarios muy distintos en el sector comercio ceutí. Por un lado, la venta al detalle ha podido dar un respiro estos días al tiempo que el comercio transfronterizo dice ahogarse. El turismo del norte de Marruecos, que está acudiendo movido por la campaña de verano, es en parte culpable de los beneficios que el sector de comercio al por menor reconoce estar experimentado estos días. El temor ahora se corresponde con la reapertura, este lunes 25, al tráfico de mercancías. Algo que ansían, por otra parte, los comerciantes de los polígonos del Tarajal.