El número de consultas y reclamaciones sobre phishing recibidas por la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) aumentó hasta un 166% el año pasado, convirtiéndose en la principal amenaza digital de sus socios. Lamentablemente, los obstáculos de las entidades bancarias para reembolsar a sus clientes el dinero sustraído mediante técnicas de smishing y de phishing siguen siendo habituales, tal y como refleja el caso de una señora a la que le retiraron un total de 8.620 euros en dos transferencias fraudulentas.