La violencia contra las mujeres se trata de una lacra social que atenta contra los derechos humanos, y que ocurre cada día en espacios públicos y privados. Sus consecuencias afectan principalmente a las mujeres que la sufren pero también a su familia y entorno, y a la sociedad en su conjunto. No podremos convivir en seguridad, paz y situación de igualdad mientras exista la violencia machista.