Búscome se hace eco de “un sinsabor y una impotencia generalizada por la falta de alternativas a la hora de poder seguir el tratamiento que necesita un niño afectado por la distrofia muscular de Duchenne. Independientemente de que Ceuta no es ejemplo absolutamente de nada a la hora de trabajar la diversidad funcional, provocada por distintos factores, tampoco es capaz de subsanar con coordinación los inconvenientes que provocan la falta de recursos”.