Los vecinos del edificio de propiedad militar ubicado en la calle Cervantes nº1 viven una situación insostenible desde hace tres meses, cuando el único ascensor del inmueble dejó de funcionar. La mayoría de los inquilinos son personas mayores que dependen del ascensor para sus desplazamientos diarios, y hasta el momento, el Instituto de Vivienda, Infraestructura y Equipamiento de la Defensa (INVIED) no ha dado respuesta a sus reiteradas quejas.