La tendencia que comenzó el verano pasado, por la que los españoles priorizan su estancia vacacional en chalets y apartamentos alquilados, frente a los hoteles, para garantizar una mayor seguridad frente al coronavirus por estar menos expuestos al contacto con otras personas, ha impulsado, según la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), las estafas en este sector.