El 6 de febrero de 2014 marcó un antes y un después en la política migratoria del país. A las 07:40h, entre pelotas de goma y gases lacrimógenos, se arrebató la vida y se ahogaron los sueños de, al menos, 14 personas que trataban de cruzar la frontera nadando hasta la playa del Tarajal, Ceuta.