La trabajadora en cuestión acudió al domicilio de un usuario del Servicio para realizar las correspondientes labores. El usuario procedió a cerrar la puerta del domicilio con llave manifestándole a la trabajadora que no iba a salir del domicilio hasta que él quisiera. Muy asustada, lógicamente, se puso en contacto telefónico con la Empresa CLECE, para informarles que se encontraba encerrada por el usuario en un domicilio y los responsables de CLECE, en lugar de auxiliar a la trabajadora, le dijeron que aguantara hasta que el usuario le abriera la puerta.