Una ceutí octogenaria ha podido pasar página este lunes con la celebración de un juicio en el que la acusada, M.N.B., ha reconocido que usó la tarjeta de crédito de su hermana incapacitada sin su consentimiento ni el de su tutor. Los hechos se produjeron en 2014 y la perjudicada, ya fallecida, ha sido representada por su heredera y hermana.