Un acusado de adoctrinamiento yihadista ha negado que consumiera cánticos de incitación a la Yihad, llamados anasheed, como los que le llevó su madre en un pendrive cuando él estaba en prisión por delincuencia común, y ha asegurado que él lo que pidió es que le trajera música de Camarón, Los Chichos o Reguetón, según cuenta hoy la agencia de noticias EFE.