A los hechos me remito y sin duda todo lo que estamos viviendo es consecuencia directa de ese efecto llamada generado por el gobierno tras la acogida del barco “Aquarius”. La cuestión se ha desbordado y lo ocurrido esta semana, donde se ha vivido uno de los más violentos asaltos al perímetro fronterizo, perpetrado por unos subsaharianos que han demostrado un perfecto entrenamiento y una precisión de carácter militar, ha sido la prueba irrefutable de la desastrosa política inmigratoria del actual y anterior gobierno.
