Sé que plantear el problema del Ser Supremo es hoy, un tema enormemente ambivalente, y enormemente difícil, porque a los que no creen o no pueden creer o no desean creer, solamente el plantearlo les crea nauseas, y los que si creen en la existencia de Dios, se dividen en multitud de sistemas teóricos y prácticos, y para cada grupo la concepción de Dios y la incardinación de Dios en la historia e Historia es diferente, por lo cual, a estos grupos, quizás, las preguntas o cuestiones que tú, modesto articulista, tampoco les gustará. Pero en fin, si uno forma parte de un pequeño oficio, como éste de escritor, aunque sea no pagado económicamente, uno debe intentar ser por un lado modesto y humilde, segundo, no renegar de ninguna cuestión o tema. Y desde luego el tema de Dios es esencial, hasta ahora, durante decenas de milenios para la humanidad.