Si todos creíamos que la tensión fue elevada en la sesión plenaria de este martes, estábamos equivocados, porque lo vivido ayer supera todo tipo de límites con incluso la obligación de tener que suspender el pleno durante 15 minutos ante el cruce de palabras entre los diputados de Caballas y Vox que a punto estuvo de llegar a las manos, en una situación vergonzosa que no se debe volver a repetir por el bien de la ciudad, de su convivencia y de su bienestar general.