Resulta sorprendente los diferentes capítulos que nos han dejado los ascensores públicos en los últimos años. Los del Ceuta Center son la vergüenza más grande, pues cada dos por tres están paralizado y retirado de hacer sus funciones; el de la playa de La Ribera es digno de un libro; el del Chorrillo dio el pistoletazo de salida con incidentes y este vienes el del Mercado Central se queda paralizado durante más de una hora como consecuencia de un corte de luz pero, principalmente, por su falta de mantenimiento, tal y como reconocieron los propios miembros del cuerpo de Bomberos, que fueron los encargados de rescatar a dos personas atrapadas y que se las vieron y desearon para conseguir el objetivo como consecuencia de que el mantenimiento no existe.