Es curioso que una de las personas que menos respeto tiene en nuestra ciudad hacia todo el mundo sea quien clame por el respeto hacia otros, sobre todo a los que llegan a nuestra ciudad a bordo de pateras o balsas.
Es curioso que una de las personas que menos respeto tiene en nuestra ciudad hacia todo el mundo sea quien clame por el respeto hacia otros, sobre todo a los que llegan a nuestra ciudad a bordo de pateras o balsas.
La manifestación del Primero de Mayo convocada por los sindicatos UGT y Comisiones Obreras hace ya muchos años que se ha convertido en nuestra ciudad en un acto de “los de siempre”.
Los últimos acontecimientos que se han producido en nuestra ciudad evidencian que estamos ante un pueblo pasota y adormecido. A los ceutíes parece importarles muy poco lo que pase a su alrededor, siempre y cuando el asunto no vaya directamente con ellos. Y así estamos.
El puente festivo del Primero de Mayo ha vuelto a suponer un éxodo de ceutíes que en la jornada de ayer lunes se notó con más notoriedad.
Nuestra ciudad ha vuelto a sufrir en las últimas horas el efecto negativo que siempre produce la llegada de un puente festivo, en esta ocasión el del Primero de Mayo.