Algunos en esta ciudad están tan aburridos y tienen tan pocas cosas que contar que no hacen más que darle vueltas al calendario laboral, tratando, lógicamente, de arrimar el ascua a su sartén.
Algunos en esta ciudad están tan aburridos y tienen tan pocas cosas que contar que no hacen más que darle vueltas al calendario laboral, tratando, lógicamente, de arrimar el ascua a su sartén.
Las compañías navieras que operan entre nuestra ciudad y el puerto de Algeciras han demostrado en multitud de ocasiones que al pasajero se lo pasan por el forro de sus pantalones.
A primeras horas de la mañana de ayer nuestra ciudad amanecía con inmigrantes encaramados a lo alto del vallado. Una escena que no es nueva ya que se ha repetido ya en muchas ocasiones, sobre todo en Melilla.
El presidente de la Unión de Comunidades Islámicas de Ceuta (UCIDCE), Laarbi Maateis, haría mejor estando callado porque cada vez que habla sube el pan.
La frontera del Tarajal no para de acumular capítulos negativos, que provocan que sea un auténtico desastre de paso fronterizo, incapaz nadie de poner freno a las múltiples situaciones irregulares que se producen en la zona.