Nuevamente el Cuerpo Nacional de Policía golpeaba al DAESH con la detención de un malnacido que se dedicaba a captar y adoctrinar a jóvenes en las prácticas yihadistas. Gracias a la gran profesionalidad de los funcionarios que forman parte de la Policía Nacional la batalla o la lucha contra el terrorismo es incansable, y muestra de ello es que en cuanto se tiene el más mínimo indicio de prácticas sospechosas no se pierde ni un segundo en proceder a la desarticulación y detención de estos descerebrados.