Este lunes de madrugada era tiroteada la mezquita de Muley El Medhi, y con este hecho se sobrepasaba una línea que nunca debía haberse sobrepasado. Tirotear un templo sagrado, sea de la religión que sea, es de no tener respeto por nada ni por nadie. Que alguien tenga tan poca vergüenza, tan poco respeto, tan pocos escrúpulos y sin pensárselo dos veces la emprenda a tiros contra un templo sagrado debe hacer reflexionar a toda la sociedad.