Parece mentira que en los tiempos que corren, cuando nos afanamos en derribar fronteras, en buscar la igualdad, todavía haya mentes retrógradas que provoquen situaciones desagradables, como la que ha ocasionado el ICD, que lejos de ser el Instituto Ceutí de Deportes, debería ser el Instituto de Cagadas Descomunales.