Cierto es que Ceuta en muchos aspectos está bastante atrasada por problemas infraestructurales o falta de competencias, pero en la mayoría nuestro atraso viene producido por nuestros dirigentes y las administraciones que rigen.
Cierto es que Ceuta en muchos aspectos está bastante atrasada por problemas infraestructurales o falta de competencias, pero en la mayoría nuestro atraso viene producido por nuestros dirigentes y las administraciones que rigen.
Las que realiza el Gobierno de Vivas suelen ser la inmensa mayoría fatídicas. Es raro, por no decir imposible, que en esta ciudad se presupueste una obra o remodelación por una cantidad y finalmente cueste dicha cantidad y no otra bastante superior.
El señor presidente de la Ciudad Autónoma de Ceuta debe conocer bien estas palabras pues la partida destinada a su sueldo recibe tal nombre y curiosamente es un montante que cada año se repasa para ver si es digno de incremento. Y para el presidente desde luego que lo es.
Dícese de algo que es un desastre o muy malo. Si lo lees una vez te recuerda a la situación política general de nuestro país. Si lo lees dos veces, al señor Vivas, por supuesto, pero si lo lees una tercera se nos viene a la mente otra persona, el señor Nicolás Fernández Cucurull, delegado del Gobierno de esta humilde y cada vez más insegura ciudad.
Tras la presentación de los Presupuestos Generales de la Ciudad para 2017, los partidos políticos no se han hecho esperar para presentar alegaciones a los mismos.