Emilio Carreira debe guardar numerosos secretos del presidente Vivas, secretos comprometedores, que hacen que el alcalde-presidente le tenga pánico y finalmente prefiera tenerlo cerquita y regalarle un sueldo todos los meses antes de que en un arrebato incontrolado el señor Carreira diga de hablar y destruya la falsa imagen que la ciudadanía tiene del presidente.