Este proyecto llegó a Digmun después de que se debatiera en un pleno, la necesidad de atender a los menores no acompañados del centro de la Esperanza, con una formación en español que les permitiera adaptarse a un centro educativo y al país de acogida. Nos propusieron una subvención para contratar al personal que impartiría estas clases. Así surgió un nuevo convenio en el 2014 entre Digmun y la Consejería de Asuntos Sociales, según ha informado hoy la organización en un comunicado.