La AD Ceuta ha ganado su primer encuentro en la presente temporada por 3-1 ante la R. Sociedad B, en el que hemos apreciado diferentes aspectos tácticos:
La AD Ceuta ha ganado su primer encuentro en la presente temporada por 3-1 ante la R. Sociedad B, en el que hemos apreciado diferentes aspectos tácticos:
- Gestión de la superioridad y paciencia en la creación.
El equipo caballa supo masticar el partido estableciendo un claro dominio posicional (65% de posesión). A pesar del jarro de agua fría que supuso el gol inicial de Kazunari Kita nada más arrancar la segunda mitad (48'), el equipo no se precipitó. Al contar con un hombre más desde el minuto 33 por la expulsión de Mariezkurrena, el bloque optó por ensanchar el terreno de juego, evitando caer en la frustración ofensiva que arrastraba en las jornadas previas.
- Amplitud ofensiva y profundidad por carriles
Frente al bloque bajo que propuso el filial txuri-urdin tras quedarse en inferioridad numérica, la pizarra demandaba desborde por fuera. La proyección constante de los laterales (Toni Abad y Matos) permitió embotellar al rival y someterlo a un asedio constante que se tradujo en 20 remates (8 de ellos a puerta). Esta amplitud obligó a la Real Sociedad B a bascular continuamente, generando severas grietas en su estructura de repliegue.
- El peso del balón parado y la irrupción desde segunda línea
La aparición de Carlos Hernández como recurso ofensivo dentro del área rival desequilibró la balanza. Sus dos tantos (67' y 81') llegaron capitalizando el evidente desgaste físico de una zaga donostiarra que, tras sufrir la segunda tarjeta roja a Kita en el minuto 66, se vio totalmente incapaz de contener el caudal ofensivo local en los duelos individuales.
- Aportación del banquillo para cerrar el encuentro
Los cambios aportaron el oxígeno y la clarividencia necesarios para apuntillar a un rival asfixiado. La entrada de Jordi Escobar en punta dinamizó el último tercio del campo y obtuvo su merecido premio en el tiempo de descuento (90'+9), cerrando una victoria balsámica y fundamental para asentar las bases tácticas en el Alfonso Murube.
Nota general del partido: 6,3
Nota media tras la 7ª jornada: 4,2
Guille Vallejo (7) — Inactivo. Solo la jugada del gol incomodó a la portería caballa.
Matos (6) — Experto. Hizo un partido ascendente con respecto a las jornadas anteriores: estuvo más punzante, más rápido y se mostró mejor físicamente e incluso más veterano al conseguir la expulsión del rival.
Carlos Hernández (10) — Sublime. Nuevamente fue el goleador del equipo. Marcó tres goles: dos que subieron al marcador y otro que fue anulado, aunque nadie sabe por qué. El juego aéreo es patrimonio de Carlos. Un partido que no olvidarán ni él ni los caballas.
Capa (6) — Seguro. No tuvo mucha incidencia en el juego, pero, en lo poco que tuvo que intervenir, lo hizo con mucha seguridad.
Toni Abad (7) — Creciente. Estuvo muy atento al juego y a los rivales, y no permitió que crearan peligro por su banda.
Okoro (8) — Descubrimiento. Partido tras partido se ha ganado la titularidad sin discusión y cada vez recuerda más a Uche.
Joaquín (6) — Antagonista. Es un jugador que atesora mucha calidad, pero no está siendo influyente; le cuesta encontrar su ritmo para poder asumir un rol más protagonista en los partidos.
Anuar (9) — Omnipresente. Anuar ha vuelto: estuvo en todas, tanto en ataque como en defensa. Ha transmitido sus valores como guerrero y como ceutí que besa el escudo. Gran partido.
Camacho (9) — Brillante. Abrió el campo y, cada vez que tuvo el balón, creó mucho peligro. Con sus cambios de ritmo por la banda logró desbordar al lateral en todas sus acciones. También fue el jugador que más remató a puerta.
Zalazar (8) — Comprometido. Kuki fue el rey del ataque, aunque le faltó acierto. Lo cierto es que, en cada partido, se le ve más cerca de su mejor versión.
Koné (8) — Dinámico. Gran partido de Koné, que insistió en profundizar constantemente. Solo le faltó el gol, el cual buscó sin descanso desde todas las posiciones.
Jordi Escobar (6) — Insistente. Desde que saltó al campo intentó buscar el gol, hasta que finalmente lo consiguió en la última jugada del partido.
Marino (6) — Magnífico. Qué falta le hace al equipo este jugador. Solo necesita subir un escalón físico y estar completamente recuperado para coger el timón.
Ale Meléndez (5) — Tranquilo. Estuvo veinte minutos en el campo sin mucha influencia; se dedicó más a estar atento para frenar cualquier salida rápida del rival.
Sin calificar (S/C):
Betancourt
A. Bueno


