Una de las líneas generales de actuación del Ministerio del Interior es la protección de las personas y grupos más vulnerables, estableciendo como una de las prioridades la lucha contra los delitos de odio. Ante los incidentes relacionados con los delitos de odio son necesarias respuestas y medidas en materia de seguridad, además de en otros ámbitos, acordes y dirigidas siempre a salvaguardar a las personas que los sufren.
