Imaginen que un grupo de ceutíes montan una marcha pacífica desde la frontera a la plaza de los Reyes para protestar por una ordenanza municipal legamente aprobada, y que en el transcurso de esa marcha incendian contenedores, rompen escaparates, cortan la carretera y nos impiden llegar al hospital. Mientras el presidente de la ciudad comparece para decir que no pasa nada, que todo volverá a estar bien porque el gobierno actuará con firmeza; pero la algarada no para de crecer…
