Caballas considera que el Día de Ceuta ha perdido todo su valor. El Gobierno de la Ciudad lo ha convertido en un acto de partido utilizado en beneficio del Gobierno. Es una forma ilegítima de difundir entre la ciudadanía la identificación de Ceuta con el Gobierno. De este modo, todas las alternativas políticas y sociales al PP se convierten en mudas e invisibles. Es una imposición del "pensamiento único". Por otro lado, la ciudadanía ha quedado absolutamente marginada de una conmemoración en la que por derecho, debería tener un claro protagonismo.
