La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) advierte de que los precios de los carburantes están subiendo con una velocidad inusitada. En solo una semana, la gasolina se ha encarecido 12,5 céntimos por litro y el diésel 24,1 céntimos, incrementos del 8,4% y del 16,6% respectivamente. Un significativo encarecimiento que precisaría una rebaja urgente del IVA sobre los carburantes o del Impuesto Especial sobre Hidrocarburos, que juntos representan el 50% del precio final.
