Es curioso cómo quienes siguen empeñados en la promulgación de un discurso, que lejos de trazar alianzas con quienes no piensan igual sobre cómo se tendría que haber gestionado estos últimos meses desde que dimitió Pedro Sánchez y se aprobó democráticamente la Gestora presidida por Javier Fernández, se ponen a echar por tierra uno de los mayores valores que tiene el socialismo, el debate de sus ideas.
