Elon Musk nunca se ha conformado con un solo sector. Primero fueron los pagos online (PayPal), después la energía solar (SolarCity), el transporte eléctrico (Tesla), la conquista espacial (SpaceX), la neurotecnología (Neuralink), las infraestructuras urbanas (The Boring Company) y la inteligencia artificial (xAI). Ahora, todos los indicios apuntan a que su próxima jugada es la producción masiva de drones, utilizando a Tesla como brazo industrial. Una maniobra que no solo cambiaría la industria de la defensa y el transporte, sino que alteraría el equilibrio geopolítico del siglo XXI.
