Durante estos últimos días estoy asistiendo con cierta estupefacción, no exenta de vergüenza, a una interesada campaña de distorsión de la realidad, sobre lo ocurrido en el IES Puertas del Campo, en la que estoy asumiendo un involuntario papel de protagonista. Por si alguien tiene algún interés en conocer la realidad, de todo lo que ha acontecido hasta ahora, paso a contar:
