Las 339 personas ahogadas entre el 1 de enero y el 15 de agosto suponen un 14,53 por ciento más de las que se dieron en el mismo período de 2016, 43 óbitos menos, 296, y más del 40 por ciento (40,08%) de las registradas en estos siete meses y medio de 2015, en que se habían producido 242 muertes.
