El mes de noviembre del pasado año se recibió en la Jefatura Superior de Policía una denuncia en la que una persona daba cuenta de que a través de una página Web de Internet, puso a la venta un can, recibiendo contestación de una mujer, que estaba interesada en adquirirlo, si bien, con el fin de darle fiabilidad y legalidad a la transacción comercial precisaba que le remitiera copia de su DNI, así como el número de la cuenta bancaria donde transferir el importe del precio pactado.
