Durante la última semana de julio o y la primera de agosto de este año, se presentaron diversas denuncias en la Jefatura Superior, en la que otros tantos facultativos denunciaban la sustracción de talonarios de recetas de sus respectivas consultas, recetas que posteriormente se han usado para retirar medicamentos catalogados como psicotrópicos, y todo ello en número elevado; en ninguna denuncia se señalaba la posible autoría de tales sustracciones.
