Otra vez la misma cantinela: el Gobierno niega cualquier financiación ilegal del PSOE mientras, casi al mismo tiempo, aparecen declaraciones que huelen a chamusquina. Que el hermano de Koldo admita haber recogido sobres no es un detalle menor, ni una anécdota sin importancia. Es gasolina sobre un incendio que ya llevaba tiempo prendido, aunque desde arriba se empeñen en venderlo como una simple fogata sin riesgo.
