El Sindicato Médico de Ceuta (SMC), integrado en la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM), vuelve a poner el foco en las próximas semanas. Esta vez, en la llegada del frío y las consecuencias sanitarias que puede tener sobre una ciudad que continúa afrontando una situación excepcional.
El Sindicato Médico de Ceuta (SMC), integrado en la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM), vuelve a poner el foco en las próximas semanas. Esta vez, en la llegada del frío y las consecuencias sanitarias que puede tener sobre una ciudad que continúa afrontando una situación excepcional.
El Sindicato recuerda que desde el inicio de la entrada masiva registrada a finales de julio viene alertando de los problemas que podían terminar trasladándose al ámbito sanitario. Muchas de aquellas advertencias fueron recibidas como alarmistas. Seis semanas después, algunas de las situaciones sobre las que se avisó forman ya parte de la realidad diaria de los profesionales.
Durante las últimas horas, los servicios sanitarios han tenido que intervenir nuevamente en diferentes episodios y realizar traslados al Hospital Universitario de Ceuta (HUCE), entre ellos asistencias por heridas de arma blanca, traumatismos y lesiones relacionadas con enfrentamientos, además de otros casos que han requerido atención hospitalaria.
Para el SMC, el objetivo no es volver una y otra vez sobre lo que ya ha ocurrido, sino aprender de estas seis semanas y anticiparse a lo que puede ocurrir a continuación.
La organización médica centra ahora su preocupación en el descenso de las temperaturas y en las consecuencias que puede tener sobre las personas que permanecen en asentamientos improvisados o duermen a la intemperie.
Los profesionales ya están observando cuadros de amigdalitis, sinusitis y procesos catarrales, una situación que puede agravarse progresivamente con la llegada del otoño y el aumento habitual de las infecciones respiratorias.
Gripe, COVID-19, rinovirus y, conforme avance la temporada, otros virus respiratorios supondrán además una presión añadida sobre una asistencia sanitaria que lleva semanas afrontando una situación extraordinaria.
Por eso, el SMC considera que este es el momento de planificar y prevenir, no dentro de veinte días cuando el problema pueda estar ya en las consultas o en las puertas de Urgencias.
La organización reclama que se garantice con antelación la disponibilidad de recursos, material de protección y las medidas preventivas necesarias, así como una planificación adecuada de la vacunación frente a la gripe y otras enfermedades respiratorias para los colectivos en los que esté indicada.
"No queremos volver a tener razón dentro de unas semanas"
El Sindicato Médico insiste en que sus advertencias no pretenden generar alarma, sino precisamente evitarla. Advertir de un riesgo antes de que se produzca forma parte también de la responsabilidad de quienes conocen diariamente la realidad asistencial de Ceuta.
El SMC lamenta que durante estas semanas algunas de sus advertencias hayan sido cuestionadas o minimizadas y considera que los acontecimientos deberían servir para cambiar la forma de afrontar los próximos problemas.
"No queremos que dentro de veinte días haya que recordar que volvimos a avisar. Queremos que se actúe ahora para que aquello sobre lo que estamos advirtiendo no llegue a producirse", señala la organización.
Para el Sindicato Médico de Ceuta, prevenir no es alarmar. Después de seis semanas observando cómo algunas de las situaciones sobre las que alertó terminaban materializándose, reclama que esta vez se escuche a los profesionales antes y no después.