El Salón del Trono del Palacio de la Asamblea ha acogido hoy la presentación del cartel anunciador de la festividad hebrea de Janucá, que se celebrará mañana. El acto ha contado con la presencia de la consejera de Educación, Cultura y Juventud, Pilar Orozco; el asesor delegado de Cultura, Eduardo Ayala; y diversos representantes de la Comunidad Israelita de Ceuta. La autora del cartel es Sara Benhamu, integrante de la secretaría de la comunidad.
El Salón del Trono del Palacio de la Asamblea ha acogido hoy la presentación del cartel anunciador de la festividad hebrea de Janucá, que se celebrará mañana. El acto ha contado con la presencia de la consejera de Educación, Cultura y Juventud, Pilar Orozco; el asesor delegado de Cultura, Eduardo Ayala; y diversos representantes de la Comunidad Israelita de Ceuta. La autora del cartel es Sara Benhamu, integrante de la secretaría de la comunidad.
Durante la presentación, desde la Ciudad se ha felicitado a la comunidad hebrea por mantener un año más esta tradición abierta a toda la ciudadanía. En su intervención, se ha destacado que Janucá “es una festividad de la comunidad, pero también es de todos los ceutíes”, subrayando el carácter compartido de esta celebración dentro del marco multicultural de la ciudad.
Benhamu explicó los detalles de su obra, diseñada específicamente para esta edición. Señaló que el cartel “está inspirado en la perseverancia y en la paz entre culturas” y que ha trabajado teniendo presente “el mantenimiento cultural de la ciudad, tal y como se lleva haciendo a lo largo de todos estos años”. En cuanto al proceso creativo, indicó que ha utilizado técnicas digitales habituales hoy en día, basadas en aplicaciones y herramientas tecnológicas de uso cotidiano.
La comunidad hebrea también hizo referencia al significado que tiene Janucá dentro del calendario religioso judío. Recordaron que, a diferencia del resto de festividades, que se concentran entre la primavera y el otoño, esta es la única que se celebra en pleno invierno, lo que le otorga un carácter íntimo y familiar. Se definió como una Pascua “muy hogareña, muy casera”, con cierto paralelismo con las celebraciones navideñas por su tono entrañable.
En su intervención, se rememoró el sentido histórico de Janucá y el simbolismo del encendido de las luces: la conmemoración del milagro de una vasija de aceite que permaneció encendida ocho días y la representación de la unión familiar en tiempos difíciles. También se destacó que la festividad permite “ver la historia en sí como fue, que era la de devolverle a un pueblo una dignidad y una gana de vivir que los griegos le habían arrebatado en aquel momento”, describiéndola como “una historia de pura superación”.
