La situación en la frontera sur de Ceuta, específicamente en la zona de El Tarajal, ha vuelto a evidenciar la magnitud de la presión migratoria que enfrenta España. La madrugada de este lunes fue testigo de una nueva oleada de intentos de entrada irregular desde Marruecos, protagonizada en su mayoría por niños y jóvenes que, impulsados por la desesperación y la falta de oportunidades en su lugar de origen, arriesgaron sus vidas para alcanzar territorio español. El método elegido por muchos de ellos, cruzar a nado o atravesar el arenal bajo la niebla, revela la desesperación y la peligrosidad de la situación.