Si uno sabe interpretar el murmullo de las olas, se dará cuenta que después de un fuerte levante acto seguido viene un mar de fondo, que es aun peor para los navegantes. Por qué digo esto, está claro que hago un símil para llegar al momento actual que nos deja a las puertas de unas nuevas elecciones en las que promesa va y promesa viene, y en función del partido que se trate a cual de ella más increíble.
