Y de nuevo otro 8 de marzo rodeado de personas políticamente correctas, jugando al escaparate de la estética y lo convencional, haciendo halago de aquello "que toca" en el momento oportuno, mirándose el ombligo de la visualización y el deber de mostrarse, "porque toca", al lado de la igualdad. ¡Es que está de moda, hoy es el día!. La foto principal tiene que ser esa. Entonces aparece la orquesta entera tocando la melodía del género. Se inundan de actos las calles, los medios de comunicación bañan sus páginas, los partidos aprovechan y sacan sus imágenes de campaña, y los datos, donde avalan la desigualdad, golpean de lleno nuestras miradas. Por un momento nos paralizamos y somos conscientes de las estadísticas. Mañana todo seguirá igual.