A Diestras
Cada vez que escucho una nueva medida de ahorro en los presupuestos públicos, me da por pensar que quien las propone y las ejecuta no tienen ni la más remota idea de lo que están haciendo. Dan la impresión de que son unos temerarios sanguinolentos disfrutando con un bisturí en las manos sobre las sufridas carne de la población más empobrecida de la Unión Europea.
