Desde hace décadas, Trasmediterránea ha sido la naviera de referencia para miles de pasajeros que cruzan el Mediterráneo en busca de un servicio cómodo y seguro. Sin embargo, la reputación de la empresa se ha visto empañada por una práctica que no sólo es injusta, sino que raya en lo fraudulento: la venta de billetes "premium" que prometen ventajas que, en la realidad, no se cumplen.