Lo que ha ocurrido con dos diputados de Vox, José María Rodríguez y María del Carmen Vázquez, quienes por desencuentros con la cúpula del partido han decidido abandonar la formación política, aunque no han dejado sus actas de diputados, no es la primera vez que ocurre en la Ciudad, ya que a la memoria surgen casos como el de Susana Bermúdez del PSOE que se fue con el GIL.