El coste del transporte marítimo persuade de estrechar su lazo con nuestra ciudad a muchas personas que aquí crecieron o vivieron. Es un lazo difícil de romper y difícil de estrechar. Buena muestra de ello es el fiasco de la subvención concedida por Servicios Turísticos. Fue lo comido por lo servido. Pese a que muchos ausentes consiguieron billetes de barco a precio reducido, Hacienda se lo cobró con creces.