Otro día, otro escándalo. Esta vez el protagonista es el hermano del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quien, según se ha conocido, obtuvo una plaza creada a medida en Extremadura apenas unos días después de que el líder socialista extremeño rechazó a contratar más personal sanitario con un despectivo "me parece que me pedís mucho". Una jugada que no solo indigna por el favoritismo descarado, sino porque destapa, una vez más, el doble rasero de un Gobierno que pide sacrificios al ciudadano mientras se asegura de que los suyos nunca pasen apuros.