Los datos hechos públicos por la Policía Nacional en Ceuta durante el pasado mes de junio vuelven a poner sobre la mesa una realidad incontestable: los agentes cumplen con su obligación. Cuarenta y tres detenciones por reclamaciones judiciales y policiales, dos de ellas de carácter internacional, no son fruto de la casualidad, sino del trabajo constante de unos profesionales que, en muchas ocasiones, desarrollan su labor con escasos medios y bajo una enorme presión.