Lo que ocurrió en Valencia con la llegada de la DANA no es algo que pueda tomarse a la ligera. Después de que Carlos Mazón, presidente de la Generalitat, se fuera a comer, no atendiera las llamadas urgentes y llegara tarde para dar la alarma sobre el desastre inminente, queda claro que el liderazgo de la Comunidad Valenciana es, por decir lo menos, cuestionable. A lo largo de todo el día, la incompetencia de su gestión se hizo más que evidente, dejando a los valencianos a merced de una tormenta que se cobró la vida de más de 200 personas.