El reciente paso de la DANA por Valencia ha dejado claro que, aunque el 94 % de los puntos de suministro eléctrico haya recuperado el servicio, la gestión del Gobierno de Pedro Sánchez ante esta crisis ha sido, como mínimo, decepcionante. Las imágenes de la devastación y el caos vivido en la región no solo son alarmantes, sino que revelan la falta de una respuesta ágil y efectiva por parte de las autoridades competentes. Mientras la población lidia con las secuelas, el ritmo de recuperación se siente insuficiente.