Cada año, las Medallas de la Autonomía deberían ser un momento de consenso y orgullo compartido en Ceuta. Sin embargo, lo que estamos viendo últimamente se parece más a un campo de batalla simbólico que a una celebración institucional. La decisión de Ceuta Ya! de no presentar candidatos, fiel a su línea crítica con las tradiciones locales y su sensibilidad hacia el mundo marroquí, no hace sino reavivar una discusión que lleva tiempo latente: ¿qué estamos premiando exactamente y por qué?