El presidente Vivas no puede seguir hablando de vivienda como si acabara de llegar a la política. Son ya 24 años escuchando promesas, anuncios, planes y futuras promociones que nunca terminan de llegar. Mientras tanto, miles de jóvenes siguen sin poder emanciparse y muchas familias continúan atrapadas entre alquileres imposibles y listas eternas.